sábado, noviembre 26, 2011

Un simple cuento...

Josef  Zimmer se sentó en su mecedora a descansar luego de un arduo día de trabajo. Estuvo cortando las ramas del árbol aquel que rasguñaba el techo de su casa.

El viejo húngaro se daba a la tarea de tomarse un café al terminar de trabajar, haberse bañado y puesto su agua de “vetiver”; porque como solía decir: - "Hay que bañarse vale! porque si no pusa" - 

Josef era alto, de unos 1,85 metros, piel blanca igual que su pelo, y usaba unos lentes prescritos con un aumento que harían pensar en un topo ciego. Sobreviviente de la II Guerra, llegó a Venezuela a mediados del siglo XX y pasaba sus últimos años dando posada a estudiantes de toda Venezuela que llegaban a  la isla  de Margarita a cumplir sus sueños.

Decía que Josef, o Joska, como cariñosamente le llamaban sus amigos, se sentó a descansar en su mecedora tomando café. Mientras se mecía suavemente cavilando y pensando en su vieja Budapest, se sentó a su lado una chica guayanesa, que era su inquilina y amiga, a quien le gustaba escuchar sus historias de la guerra y de cómo terminó en tierra venezolana; pero sobre todo, le gustaba escuchar las anécdotas de Joska acerca de su querida Guayana, la de los años 50´s y 60´s, cuando todavía no era ciudad.

El viejo Joska le contaba historias cargadas del polvo de Dalla Costa, de los colores de las aguas del Caroní y del Orinoco,  y con el olor del Hierro del Cerro Bolívar.

Para ella era emocionante escuchar historias de su tierra; y le parecía mágico que Joska, un inmigrante llegado de tan lejos, conociera más de su Guayana que ella misma.

A través de sus relatos, ella descubrió que su pueblo añorado, San Félix, era solo eso, un pueblo, separado de lo que hoy se conoce como Puerto Ordaz y que éstos se comunicaban por una chalana o lanchitas que embarcaban en el sector hoy conocido como Dalla Costa y que costaba 2 Bs. Luego de una corta travesía a través de las turbulentas aguas del Caroní, llegaban cerca del  sitio donde hoy está el “Club Náutico”, allí desembarcaban para continuar explotando las minas de sus sueños y anhelos.

Así nació Puerto Ordaz,  y el siguiente paso fue unirlo con San Félix; para lo que idearon la construcción de un puente. Joska fue parte del grupo de trabajadores que en 1962, iniciaron la construcción del Puente Caroní, ése que une a la tosca San Félix con la planificada Puerto Ordaz.



Ella escuchaba, con un pícaro brillo en sus ojos, aquellas historias de una Orinoco Mining Company  con sus campamentos mineros que explotaban nuestro hierro guayanés.

Y él, que se había despedido de aquella “no Guayana” para casarse y criar a sus hijos a orillas de un mar margariteño, reconocía, través de los relatos de ella,  en la ahora Ciudad Guayana aquellos San Félix y  Puerto Ordaz  que le recibieron una vez, abonando sus sueños de vida.

Joska se reía al saber que donde una vez funcionó un prostíbulo ahora había una iglesia,  donde una vez hubo una bodega estaba un gran supermercado, que lo que una vez fue un terreno bañado por las aguas del Caroní ahora había una gran urbanización. Mil y un cambios maravillosos que demostraban que la vida es como una mariposa que proviene de una pequeña oruga que ha pasado por varias transformaciones, sólo para convertirse en algo hermoso.  Así también es Ciudad Guayana…

Hoy cuando escuché la noticia de su muerte, la despedida sin adiós de Joska, no me vino otra cosa a la memoria que aquellas tardes en que compartimos un café, historias de hierro y  fundación… historias de Guayana, nuestra amada Guayana. 

martes, noviembre 08, 2011

Decir ADIÓS

                                       Charagato - Isla de Cubagua - Estado Nueva Esparta - Venezuela
                                                           
Para mí nunca ha sido fácil decir adiós.

Las despedidas son de las cosas más tristes que me han pasado en la vida.

A veces creo que por eso, cuando comienzo a leer un libro; toda entusiasmada y revestida del encanto de sus personajes, embutida en sus problemas, hazañas, despistes, locuras, derrotas y victorias, a medida que me voy acercando al final mi velocidad de lectura disminuye. Entonces, en lugar de leer 5 capítulos en una noche, leo 3, luego 2, y así...

Cuando lo inevitable se va acercando, un nudo comienza a formarse en mi garganta; pero, cuando por fin llega, y termino de leer ese trozo de mi vida que nunca he vivido, no puedo hacer otra cosa que soltar el libro, abrazarme a mi almohada y llorar, llorar,llorar...

Lloro porque no volveré a ver a Boo Radley una vez cerrada la puerta de su casa, lloro porque Randal Patrick McMurphy quedó en estado vegetal defendiendo su libertad, lloro porque a Santiago Nassar lo mataron siendo inocente, por Ana Isabel (una niña decente), lloro por Esteban (el ahogado más hermoso del mundo), por la Nena Daconte y su bebé nonato, y sobre todo por Billy Sánchez lloro.

Lloro porque Florentino Ariza tuvo su final feliz. Por el último de los Buendía comido por las hormigas. creo que por quien  más lloro es por El Principito, ese muchachito de rubios cabellos que 25 veces he dejado allá, en el desierto de El Sahara.

Sí, definitivamente las despedidas no son para mí.  Por eso, he vuelto a tomar este libro para reencontrarme con mi viejo amigo el Maestro Don Gregorio.  

Esta vez, no he de llorar... espero.

sábado, octubre 22, 2011

Acróstico

               

Jamás podré explicar lo que siento por ti
En los momentos más difíciles estás conmigo
Haces prodigios y milagros en mi vida 
Oyes mis oraciones y las contestas, amigo
Vas delante de mí, guardando mis pasos hacia ti
Águila me siento cuando sé que en las tribulaciones me 
                                                              llevas en tus brazos

sábado, octubre 08, 2011

RETAZOS



"Dejó de escribir, soltó el lápiz y secó una lágrima dedicada a ella."


   "Con valor tomó el teléfono. Al marcar, su realidad interrumpió y colgó."


"Sonrió al recordarla y por un instante sintió que la extrañaba."


 "Puso el libro en su pecho, echó su cabeza hacia atrás y pensó en ella."


"Tomó su lápiz para escribir sus reflexiones. Sólo logró delinear un nombre: el de ella." 


"- ¿Qué es lo que más deseas en la vida ? - Preguntó él. 
     -  Ser encontrada - contestó ella...  
     y luego gritó:  -  ¡Búscame! -  mientras despertaba" 
                                                

miércoles, octubre 05, 2011

"Almuerzo de remeros"

En la sala de mi casa estuvo colgado, junto al de Bolívar en su caballo blanco, y al de un niñito llorón que siempre me asustó.; el cuadro titulado "Almuerzo de remeros"; o como le llamó Renoir en su natal Francés:  Le déjeuner des canotiers.


Lo que siempre me llamó la atención de ese cuadro fue, lo que para mí a los 10 años era un absurdo, una persona mira a otra, mientras esta segunda persona observa a otra... y así sucesivamente... es como si cada quien estuviera ausente e inconsciente de que es observado mientras  observa otra persona... un locura total... una metáfora de la vida, que hoy entiendo. 


La descripción del cuadro, pintado en1881,  es la siguiente: un grupo de amigos de Renoir descansa en una terraza de la Maison Fournaise sobre el río Sena . El pintor y el mecenas, Gustave Caillebotte están abajo a la derecha. En el fondo se ve a la futura esposa de Renoir, Aline Charigot, jugando con un pequeño perro. 


                                                  
Cada quien en lo suyo... Así me siento a veces: Yo te miro, mientras miras a otra que a su vez mira a otro y otros dos me miran mientras me tapo los oídos... así es el Almuerzo de remeros.. como todas mis comidas. 

Letra de una canción que me gusta mucho. De una serie venezolana llamada LOS ÚLTIMOS de Alberto Arvelo

Volver al mar
al tiempo que perdió
volver a empezar
con nombres que soñó
una ciudad vencida y recordó
la lluvia en un cristal
la tarde y el amor

Un tiempo hecho de cedros
la luna en un desván
una historia frente al fuego que no volverá
que no volverá...

Volver al mar
al tiempo que perdió
volver a empezar
con nombres que soñó
una ciudad vencida y recordó
la lluvia en un cristal
la tarde y el amor

la tarde y el amor (x2)


la la la la la...

Un tiempo hecho de cedros
la luna en un desván
una historia frente al fuego que no volverá
que no volverá

Volver al mar
al tiempo que perdió
volver a empezar
con nombres que soñó
una ciudad vencida y recordó
la lluvia en un cristal
la tarde y el amor

la tarde y el amor.. (x2)

MNEMOTECNIA

Lo oscuro de la noche me recuerda el color de tus cabellos.
La brisa nocturna me trae a la memoria tu suave voz.
La estrellas titilan y me recuerdan tus hermosos ojos miel.
La luna mengua mientras me hace recordar tu sonrisa...


Ojalá amanezca pronto para dejar de recordarte.